Imagina la escena. Es domingo por la maรฑana y el salรณn de los jรณvenes huele a cafรฉ recalentado y a mochilas. Rafael, el maestro, lleva cuarenta minutos hablando de pie, con la Biblia abierta y los ojos fijos en sus notas. Detrรกs de รฉl, la mitad de los adolescentes mira el celular debajo de la mesa. Uno bosteza sin disimulo. Otro dibuja en la esquina de su cuaderno.
Rafael termina y sonrรญe, cansado pero satisfecho. Prepararse le costรณ toda la semana. ยซEsta generaciรณn no quiere aprenderยป, le dice a quien estรก mรกs cerca.
En el pasillo, la directora de la escuela bรญblica lo vio todo desde la puerta. Tiene tres opciones. Puede quedarse callada y dejar que la clase siga igual. Puede decirle algo delante de los demรกs, entre el cafรฉ y los saludos. O puede esperar el momento y la forma para hablar con รฉl de verdad.
La mayorรญa de las iglesias escoge la primera. La segunda ocurre mรกs de lo que admitimos. La tercera es la รบnica que forma a un maestro en lugar de herirlo.
Un maestro que necesitรณ correcciรณn, y la recibiรณ
La Biblia nos muestra un caso. Apolos era un hombre elocuente, poderoso en las Escrituras y de espรญritu fervoroso, y enseรฑaba con exactitud lo que sabรญa de Jesรบs, aunque solo conocรญa el bautismo de Juan (Hechos 18:24-25). Habรญa un vacรญo en su enseรฑanza.
Priscila y Aquila lo oyeron hablar en la sinagoga. No lo interrumpieron ni lo corrigieron delante de todos. Lo llevaron aparte y le explicaron con mรกs exactitud el camino de Dios (Hechos 18:26). Apolos no se ofendiรณ. Siguiรณ enseรฑando, esta vez con mรกs fuerza, y ayudรณ mucho a los creyentes (Hechos 18:27-28).
Fรญjate en tres cosas: lo reconocieron primero como maestro, lo corrigieron a solas y lo trataron como alguien que querรญa enseรฑar bien.
Cinco pasos para corregir con amor
1. Empieza por escuchar. Antes de decir algo, pregunta: ยซยฟCรณmo sentiste la clase?ยป Muchos maestros ya saben dรณnde fallรณ. Si lo dicen ellos, la correcciรณn deja de ser un golpe y se vuelve una conversaciรณn.
2. Hazlo a solas. Jesรบs enseรฑรณ a hablar primero a solas con el hermano (Mateo 18:15). Corregir en pรบblico humilla, aunque la intenciรณn sea buena. Busca un momento tranquilo, lejos de los demรกs, nunca en el pasillo ni en medio de la reuniรณn.
3. Nombra primero lo que sรญ hace bien. Hazlo concreto: ยซVi cรณmo preparaste cada pasajeยป vale mรกs que ยซlo haces muy bienยป. Un maestro que se siente reconocido puede escuchar lo que le falta. Lo que se dice con halagos vacรญos no se cree.
4. Corrige una cosa a la vez. Si le entregas una lista de diez errores, saldrรก desanimado. Escoge lo mรกs importante, di cรณmo se ve en la clase y por quรฉ importa. Con Rafael serรญa algo asรญ: ยซLos jรณvenes necesitan participar. ยฟQuรฉ te parece si maรฑana les haces dos preguntas antes de leer el pasaje?ยป
5. No lo dejes solo. Corregir sin acompaรฑar es abandonar. Ofrรฉcete a sentarte en su prรณxima clase, a preparar algo juntos o a darle un recurso. La correcciรณn dura cuando viene con ayuda.
Con quรฉ actitud se dice
Pablo le pide a Timoteo que el siervo del Seรฑor sea amable con todos, apto para enseรฑar, paciente, y que corrija con mansedumbre (2 Timoteo 2:24-25). Y nos manda hablar la verdad en amor (Efesios 4:15). Las dos cosas van juntas: la verdad sin amor hiere y el amor sin verdad no ayuda a nadie.
Los proverbios dicen que fieles son las heridas del amigo (Proverbios 27:6). Pero esa herida solo es de amigo cuando el maestro sabe que quien lo corrige quiere verlo crecer.
Para pastores y directores
Muchos lรญderes no corrigen porque temen perder a un voluntario que cuesta encontrar. El problema es que lo que no se corrige se repite durante aรฑos, y los alumnos pagan el precio.
La salida no es corregir mรกs, sino crear una cultura donde la retroalimentaciรณn sea normal. Que cada maestro sepa que alguien lo observarรก, le dirรก lo que vio bien y lo que puede mejorar, y lo ayudarรก a practicarlo. Eso lo vemos en la Escuela para Maestros de Escuela Bรญblica, donde cada maestro enseรฑa delante de otros y recibe retroalimentaciรณn con amor antes de pararse frente a su clase. Si quieres llevarla a tu iglesia, con gusto converso contigo.
Cada jueves publico un artรญculo para maestros, directores y lรญderes que quieren enseรฑar bien la Palabra. Si quieres conversar sobre la escuela para tu iglesia, escrรญbeme por el link en mi bio.

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